Skip to content

Unas gotas de naaaaa…

by en 04/01/2014

Lugar de Inicio: Cotos de Monterrey
Asistentes: Quique, Iván, Luis (primo), Johnnie, y Santi
Dificultad: Difícil por la climatología y la trialera
Distancia: 36,85 km
Altitud (max-min): 1.093 – 849 m
Elevación: 1.074m
Velocidad media: 13,29 km/h
Perfil:

image

Viernes noche:

Santi: “Bueno, qué el sábado o el domingo?”
Kai: “Los dos días, claro”
Presi: “El domingo nieva y yo no puedo, me aprietan a muerte!”
Berto: “El sábado dan lluvia, yo prefiero calceta, tengo curso de 11 a 12, si lo cancelan por Navidad saldré en moto”
Presi: “Pero si son dos gotas de naaaaaa, no pasa naaaaaa!!!”

Sábado, 7:45 de la mañana:

Berto: “Aquí hay un viento de la leche, a mi me han cancelado el curso de costura, me voy en moto”
Iván: “La verdad es que hace un día de perros en Madrid y en la cama se está tan calentitooo”
Kai: “Iván ya estás tardando en venir a buscarme!”
Bobe: “Yo me he levantado sólo para descojonarme de vosotros, me vuelvo a la cama a ver si pillo con la mano”
Santi: “La verdad es que será horrible, abortamos???”

Cri, cri, cri, cri

Como los grillos en una noche de verano. Todos ya en el coche caminos de la sierra con la sonrisa puesta.

la foto 5

Después de los cafés en Génova, ya no pedimos ni desayuno, se nota que venimos con los deberes hechos desde casa y con cierta pereza por la que se avecina, salimos de Cotos con una dirección poco definida.

En breve el Presi, que para eso es Presi, ha sido Tuno Negro y ejerce de ambos, toma las riendas y nos dirige hacia la salida por el control nuevo. Santi se intenta picar en la primera subida y el Presi le pone pronto en su sitio, este no es el día para ir de caza mayor, piensa el que narra para sus adentros…

En la primera bajada, por donde sale el duathlon, ya nos damos cuenta del barro que nos vamos a encontrar y alguno ya tiene el primer susto.

Seguimos subiendo hacia Venturada por la carretera y giramos a la izquierda una vez pasado el pueblo, un clásico. Aquí es donde Quique coge la batuta y nos guía hacia Miraflores pasando antes por Navalafuente, donde ni paramos! Se están perdiendo las maneras… ¿Sin paradas y con Quique guiando?´¿Dónde estará el de la calceta? piensan algunos aterrados…

la foto 3

Ese camino está ya completamente embarrado y como han subido un poco las temperaturas se han formado no solo charcos sino surcos, los dichosos surcos que tanto me desesperan. Aunque el camino está lleno de charcos los esquivamos o pasamos por el lateral, sin hacer caso a nuestro amigo Fernando, ilusos de nosotros…

Subida, subida y subida hasta Miraflores con Quique al mando y bien distanciado, la retaguardia nos la íbamos repartiendo entre el resto. Sin demasiadas paradas porque el viento y la lluvia arrecian y mucho y no apetece ni pararse a descansar, los charcos subiendo se esquivan con relativa facilidad. En la subida se nota la forma física de Luis, el primo de Iván, aunque decide no picarse con el gallo máximo probablemente alguien le ha aleccionado antes… y ayuda tirando del resto hacia Miraflores.

Johnnie hoy me ha recordado al primer Terminator, a su ritmo siempre, incansable, perseverante, todos coincidimos en que en unos meses no habrá quién le tosa!

la foto 2

Y llegamos a la trialera que buscábamos! Sin pensarlo demasiado comenzamos el descenso entre surcos, piedras sueltas, riachuelos y charcos, muchos charcos. Cada uno a su ritmo, como puede, pero todos con mil sustos y la sonrisa puesta, esta es la manera de bajar: disfrutando. Quique luego reconoce que es mejor ir a toda leche, las piedras molestan menos, yo sonriendo asiento, es lo mejor, si.

En uno de esos puntos el Presi pierde la sonrisa y acaba con los huesos en el suelo, suerte que no era un charco, esta vez se levanta rápido preguntándose por qué la bici se le suele ir de delante, esta vez seguimos sin demasiado teatrillo Winking smile buena señal, no hay más que susto.

la foto 1Pero cómo no, el Presi nunca se cae solo, nos encontramos unos metros más allá a Quique gritando y cogiéndose el codo. Al ver que está de pie y con la sonrisa de nuevo en el rostro me entra a mi la risa al descubrir que la bici ha quedado al revés,  ha conseguido dejarla aparcada en la caída contra una roca pero boca abajo. Para haber visto el jostión, se ha librado de la película que se merece! Sad smile

Ya acabando los surcos hacen de las suyas y después de evitar 3 ó 4 caídas me toca a mi lanzarme para evitar una leche mayor, aunque nada, un dedo un poco doblado y mucho barro en el costado, suerte que el suelo está blandito!

El resto del camino es la mejor definición del ciclismo: SUFRIMIENTO: lluvia, lluvia y más lluvia, charcos, charcos y más charcos con la diferencia que ahora los pasamos todos por el centro, llevamos el cuerpo seco pero los pies completamente calados y helados porque la temperatura media es de 3ºC y el viento sopla. Casi sin hablar llegamos a Navalafuente donde sí paramos a llenar cantimploras y mochilas, aunque como sigue lloviendo no nos detenemos ni 5 minutos.

De allí a Venturada y a la famosa Vaguada donde veo desaparecer delante mío a Quique, Luis e Iván por ese orden, imposible seguir el ritmo a estos monstruos. En mi cabeza todo tipo de lamentaciones, dudas de salidas y carreras futuras y sobre todo cansancio y frío, mucho frío. Nunca se me dio bien eso de sufrir en exceso.

En Génova esta vez ni cerveza ni tinto ni caldito caliente, un par de abrazos con la sonrisa recuperada y a casa corriendo a quitarse toda la ropa mojada y pegarse una ducha, esta vez nos la hemos ganado. Johniator termina el ascenso del Coto cuando ya salimos pitando hacia casa. Todos coincidimos que después de Riaza y quizás el duathlon de Moralzarzal este ha sido el día más duro desde que le damos a los pedales.

Unas horas más tarde siento las plantas de los pies y se me termina el cosquilleo del empeine. Pero la bici y este tipo de esfuerzos es lo que tiene, aunque me duele todo el cuerpo, ahora lo recuerdo como una hazaña que debemos repetir!

Santiago Arias

Anuncios
2 comentarios
  1. Alberto permalink

    No paaaaza na, si señor, grande crónica y grandes los gladiadores del viento….era un día realmente duro….

    Santi, veo que vas tomando gustillo al tema de sufrir en esto….ten cuidado que engancha

    • irubiopuente permalink

      Fue duro, muy duro, pero salidas como esa marcan la diferencia y además se aprende, sobre todo cuando el margen entre peligrosidad y disfrute es tan estrecho, por eso ocurrieron las caídas… Y es que somos unos disfrutones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: